Cuando alguien le pregunta a ChatGPT dónde comprar lo que vendés, la respuesta la arma con lo que encuentra de vos en internet. Acá tenés la prueba para saber si aparecés y qué arreglar primero si no.
Lo que te llevás aunque no leas el resto
Si ChatGPT no te nombra cuando alguien pregunta por tu rubro, esa persona le compra a otro y vos ni te enterás de que existió.
Cómo arma la respuesta
Con la búsqueda activada, ChatGPT sale a buscar en la web, junta lo que encuentra y te lo resume. Abajo de la respuesta te muestra de dónde lo sacó. Gemini y Perplexity hacen algo parecido, cada uno con sus fuentes.
Lo que importa de esto: no te recomienda por lo que vos decís de tu negocio. Te recomienda por lo que encuentra escrito. Si tu negocio está bien contado en un par de lugares, tenés chances. Si no hay nada claro, no te nombra.
Paso 1: preguntá como pregunta tu cliente
Nunca pongas el nombre de tu negocio. La prueba es ver si aparecés solo.
- Mal: "¿Qué opinás de Panadería Don Julio?"
- Bien: "¿Qué panadería me recomendás en Palermo para comprar facturas un domingo?"
- Mal: "¿Muebles a medida?"
- Bien: "Necesito un placard a medida en Córdoba capital, ¿a quién le pido presupuesto?"
- Mal: "Contador"
- Bien: "Soy monotributista y necesito un contador en Rosario que me lleve todo online, ¿a quién me recomendás?"
Hacé tres o cuatro preguntas distintas, con las palabras que usan tus clientes cuando te escriben por WhatsApp. Esas son las que usan también cuando le preguntan a ChatGPT.
Paso 2: si aparecés, leé qué dice de vos
Fijate si el horario, la zona, lo que vendés y los precios están bien. Después abrí las fuentes que muestra abajo. Si sacó algo de una página vieja o de un directorio con datos de hace tres años, eso es lo que le está contando a todos.
Paso 3: si no aparecés, mirá al que sí aparece
Abrí las fuentes del que te ganó. Vas a ver de dónde lo sacó: su ficha de Google Maps, una nota en un diario, un directorio del rubro, una página que contesta justo esa pregunta. Esa lista es tu lista de pendientes.
Qué arreglar primero
- Tu ficha de Google (Perfil de Empresa). Rubro, zona, horario, teléfono, fotos y reseñas respondidas. Es gratis y muchas veces es de donde sale el dato.
- Que tu página conteste preguntas. Qué vendés, dónde, para quién, más o menos cuánto sale y cómo se compra. Escrito con las palabras de tu cliente, en texto, no metido adentro de una imagen.
- Los mismos datos en todos lados. Nombre, dirección y teléfono iguales en la página, en Google, en Instagram y en los directorios. Si en cada lado dice algo distinto, no sabe cuál creer.
- Estar donde está tu competencia. Si al que aparece lo nombra una nota o un directorio del rubro, averiguá cómo llegó ahí.
- Reseñas reales. Pedíselas a tus clientes contentos. Pocas y recientes valen más que muchas viejas.
Lo que casi todos se saltean
La respuesta cambia según quién pregunta, cómo lo pregunta y el día. Una sola prueba no dice nada: hacé las preguntas varias veces y repetí la prueba una vez por mes para ver si cambió algo.
Y no hay truco rápido. Inventar reseñas o llenar la página de palabras clave no sirve. Lo que funciona es que tu negocio esté bien contado en los lugares donde busca.
Las preguntas para copiar
Cambiá lo que está entre corchetes y pegalas de a una en ChatGPT, con la búsqueda activada.
1. ¿Qué [rubro] me recomendás en [barrio o ciudad]? 2. Necesito [lo que vendés] en [ciudad]. ¿A quién le pido presupuesto? 3. ¿Cuál es el mejor lugar para [problema que resolvés] en [ciudad]? Dame tres opciones y por qué. 4. Buscá en internet información sobre [nombre de tu negocio] en [ciudad]. Contame qué encontrás, de qué páginas lo sacaste y qué dato te falta o te resulta confuso para poder recomendarlo. 5. Comparame [tu negocio] con [el que apareció en tu lugar]. ¿Por qué recomendaste a ese y no al mío?
La 4 y la 5 son las que más te enseñan: te dice con sus palabras qué le falta para nombrarte.
Guía armada por Leonardo Montano · consultor de IA · @laiasinverso
